4  Clasificación por tipos de yacimientos

Los objetivos que debe reunir una clasificación, esbozados al iniciar este capítulo, serían satisfechos, en principio, por las clasificaciones genéticas que nos indican los procesos de concentración que generan y al mismo tiempo definen a un yacimiento.

Sin embargo, las clasificaciones genéticas presentan los siguientes inconvenientes:

a)         Muy a menudo y para una gran parte de los yacimientos más importantes, la historia geológica de las rocas encajonantes no está bien comprendida, lo mismo que los procesos que generaron a dichos yacimientos.

b)         En muchos casos, las relaciones cronológicas entre la formación del yacimiento y las rocas que lo contienen están sujetas a grandes discusiones.

c)         Un gran número de yacimientos no resultan de una sola fase de concentración, sino que son el producto de una sucesión de fases que acaecieron en diferentes períodos de tiempo más o menos largos.

En consecuencia, las clasificaciones genéticas de los yacimientos lo son en realidad de los fenómenos concentradores y, por tanto, son incompletas.

¿Qué condiciones debería entonces reunir una clasificación natural de los yacimientos minerales?

De acuerdo con Routhier[1] , el estudio de los yacimientos se debería efectuar siguiendo los métodos de la anatomía comparada, la cual tiene una relación estrecha con la fisiología. Dicho en otros términos, los yacimientos minerales poseen lazos fisiológicos estrechos con su ambiente geológico, que han condicionado su anatomía y morfología. El método anatómico comparativo es, por tanto, uno de los caminos para remontarse a la fisiología de su formación y de sus transformaciones eventuales

 

Para comprender mejor lo anterior, tómese el ejemplo de los yacimientos de tungsteno, bajo la forma de scheelita. Casi todos ellos se encuentran en formaciones carbonatadas, transformadas en rocas silicatadas o tactitas, en contacto o próximas a macizos graníticos circunscritos y poco erosionados. En consecuencia, existe un lazo funcional entre la existencia de un yacimiento de scheelita y esos caracteres, puestos en evidencia por numerosos yacimientos similares en el mundo y, al definir el tipo, será necesario tomarlos en cuenta.

No obstante, el asunto se complica en el caso de yacimientos en los que sus características y las del medio geológico en que se encuentran, no presentan relaciones inmediatas.

Y es con este criterio que Blondel[2] inició la confrontación de numerosas descripciones de yacimientos que respondían a ciertas normas, los presentó siguiendo un orden determinado, es decir, llenando fichas de yacimientos; y a partir de esas fichas consideró para cada metal, los tipos de yacimientos, como se ejemplifica para los yacimientos de hierro (tabla 4.4).

Routhier selecciona los siguientes caracteres que definen los tipos de yacimientos:

A)    Caracteres propios al yacimiento:

1.           Paragénesis y, eventualmente, sucesión.

2.           Alteración superficial.

3.           Composición química y leyes.

4.           Tonelaje y relación entre éste y las leyes.

B)    Caracteres propios al medio que rodea al yacimiento.

5.           Naturaleza litológica de las rocas encajonantes.

6.           Forma del yacimiento en relación con las estructuras de las rocas encajonantes.

7.           Rocas plutónicas o volcánicas próximas.

8.           Edad del yacimiento e historia geológica de la región.

A estos caracteres se pueden añadir, además:

9.           Ejemplos acompañados, hasta donde sea posible, de la edad de los yacimientos.

   10.   Hipótesis genéticas.

Los caracteres que definen los tipos de yacimiento sirven, además, para encontrar un determinado mineral en una región dada, con condiciones específicas y, asimismo, para saber bajo qué condiciones geológicas se puede esperar el descubrimiento de un cierto mineral.

 

DIFERENTES TIPOS DE YACIMIENTOS DE HIERRO

(Según Blondel)

TIPO

1.  Lago Superior

2.  Clinton

3.  Lahn Dill

4.  Esferosiderita

5.  Lorena

6.  Arenas Ne­gras

7.  Bilbao

8.  Lisenerz

9.  Siegerland

10.      Harz

11.      Magnitnaya

12.      Kiruna

13.      Taberg

14.      Laterita

15.      Modificado

NATURALEZA DE LA MENA

Cuarcita con hema­tita y hema­tita pura

Hematita y carbonatos fosfa­tados oolíticos

Hematita no oolítica, media­na-mente fosfata­da

Carbonatos con productos car-bonatados

Limonita oolítica fosfatada

Magnetita

Hematita con carbonatos a pro-fundidad

Carbonatos con limonita en su-perficie

Carbonatos con limonita en su-perficie

Hematita

Magnetita

Magnetita fosfatada

Titanomagnetita

Limonita

Limonita y Hematita

ESTRUCTURA DEL

YACI­MIENTO Y MEDIO

GEOLÓ­GICO

Interestratificado y lentes en las cuarcitas. Precámbrico

Interestratificado. Paleozoico (so-bre todo Silúrico y Devóni­co)

Interestratificado, con rocas volcá­nicas, generalmente pa­leozoi­cas

Interestratificado en las cuencas huleras. Carbonífero

Interestratificado. Mesozoico a Cenozoico

Estratificado. Reciente

Cuerpos irregulares pero defi­nidos en los niveles calcáreos

Cuerpos irregulares pero defi­nidos en los niveles calcáreos

Filones

Filones

Cuerpos irregulares en las cer-

canías de rocas eruptivas y ca-

lizas. Ganga de Skarns

Cubrimiento, en regiones tro-pica­les, de rocas básicas

Alteraciones superficiales

Tabla 4.4

 

4.1  Ejemplos de clasificaciones genéticas de yacimientos minerales

Clasificación genética de los depósitos de uranio 2 4 .

1.   Depósitos de conglomerados del proterozoico inferior de cuarzo-pechblenda-pirita

Estos depósitos pueden ser singenéticos o epigenéticos de ambiente continental o claramente marinos; aparecen en la estratigrafía desde el arqueano y en el proterozoico.

Ejemplos: Blind River, Canadá; Witwatersrand, Sudáfrica; Jacobina, Brasil; Tarkwaian, Ghayana.

2.   Depósitos epigenéticos en areniscas

Son generalmente del proterozoico (?) al oligoceno y la arenisca es la roca más común, pero algunos se encuentran conglomerados, ocasionalmente en lutitas, en un medio ambiente de de-pósito de Sabka intermontana y en regiones lacustres en las variedades de areniscas. Los depósitos de evaporitas (tipo 4) son muy similares al de Sabka ya que implican un ambiente evaporítico.

Ejemplos: Grants District, New Mexico EUA; Gas Hills District, Wyoming EUA; Lake Frome, sur de Australia; Area de Arlit, Nigeria.

3.   Depósitos metamórficos hidrotermales

Estos depósitos son derivados del metamorfismo provocado en los tipos 1, 2 y especialmente en el 6; además, es posible que en otros tipos. Ocurren en filones, stockworks , pegmatitas, y como reemplazamientos; las rocas más alteradas son las unidades de plataforma y los esquistos del proterozoico.

Ejemplos: Filones, Nabarlek, Alligator, Distrito de Australia (posible variedad supergénica derivada de tipos hipogénicos); El Dorado, Great Bear Lago, Canadá (probable variedad hipogénica). Stockwork: Shinkolobwe, Zaire.